Me cogí a mi ex-suegra

Doña Rosaura, es una señora de 62 años..y es mi ex-suegra, flaquita, bonita, siempre a sido una mujer muy coqueta, sensual y provocativa, gusta todavía de arreglarse y verse bien, zapatillas altísimas pues es bajita, ropa entallada y escotada se ve muy bien la señora todavía a su edad, mejor aun que Alejandra; su hija y mi ex-esposa, que engordo y se descuido mucho…
Siempre nos llevamos muy bien Rosa y yo, demasiado bien diría yo, cuando aun vivía con ellas, una noche en que nos fuimos a bailar los tres, pues a doña Rosa como le encanta bailar..se nos pasaron las copas a los tres y ya de regreso a casa, mi mujer se quedo dormida..Rosa y yo seguimos bebíendo y terminamos en la cama cogiendo, al otro día fingimos que no ocurrió nada, Ale no se dio cuenta y la verdad que jamas volvimos a tener sexo.
Fui a ver a Rosa, ella me había llamado para saludarme pues hacia años no las veía..me dijo que porque no iba a verla que estaría sola el fin de semana pues Ale saldría por su trabajo, en su voz note una clara invitación a estar con ella, es divorciada y seguramente se sentía sola, nececitaba no solo la compañía de un hombre, sino sus atenciones y mas…
Arreglada como siempre, vestido blanco entallado y escotado, lucia bien..pero los años no pasaban en balde, se le notaba perfectamente la edad, el cuello, los senos, las manos, el rostro..en general toda su piel ya resentía los estragos del tiempo y aunque no lucia nada mal..si se notaba que ya era una mujer de edad, arrugada, acabada, a pesar del maquillaje no ocultaba las arrugas de su piel, olía delicioso a su mismo perfume dulce, femenino con el que la recordaba, zapatillas altísimas muy provocativas, seguía teniendo esos mismos piesitos sexys, bonitos y tan provocativos, las manos bien cuidadas y las uñas largas, naturales cuidaditas, en fin que doña Rosaura lucia muy bien todavía, aun se antojaba…
Fuimos al grano, charlamos un poco de nuestra vida, como nos había ido..y casi enseguida ya nos besábamos en la boca con pasión y deseo, la verdad esque doña Rosa es una señora bastante atractiva a pesar de su edad, una mujer que se antoja no solo por como se arregla y se ve, sino que tiene algo que atrae, quizá su voz..su manera de hablar tan melosa y cariñosa, con ese timbre de niña chiqueada..besar la boca de mi ex-suegra, sentir su lengua dentro de mi boca, probar su saliva y sentir sus manos acariciando mi cara apasionada, su cuerpecito delicado untando se al mio entregada y dócil.. Era algo que no esperaba y se sentía de pronto tan exitante, jamas había cogido con una señora tan grande, tan vieja y Rosa se veía que era bastante experta…
Hincada frente a mi, jalándome la verga, sujetándola con esos deditos tan sexys y oprimiendo la desesperada, ansiosa, al tiempo que me miraba sonriente, coqueta y provocativa, besaba la hinchada cabeza que escurría ya el transparente liquido lubricante y ella con la lenguita lo sorbía complacida, me acariciaba los guevos con las uñas de un modo delicioso, por alguna razón no me extrañaba que Rosa fuera tan atrevida, siempre tube la impresión de que ella era bastante buena en la cama y la forma en que me hacia las cosas demostraba que yo tenia razón, abrió la pequeña y delicada boquita y poco a poco se fue metiendo mi tranca erecta y bien dura, lo hacia mirándome , la vi engullir casi por completo mi verga..su hija no tenia esa habilidad recordé..acaricie sus cortos y teñidos cabellos de Rubio de toda la vida, ella es morenita y ese tinte la hacia ver de cierto modo muy vulgar, eso me exitaba de ella, su apariencia vulgar y corriente..de puta.
Me mamo la verga gustosa, ansiosa, desesperada, la chupaba con unas ganas que me complacía, se la metía a la boca de un modo delicioso, la succionaba ansiosa..me la sobaba con mas ganas aun, sus dedos la recorrían por completo, se la sacaba de la boca la sobaba, me decía lo deliciosa que era y la falta que le hacia y de nuevo la engullía, volvía a tragarla, yo solo tenia palabras de admiración para ella y su maravillosa manera de mamarmela, ella sonreía complacida y orgullosa y mamaba con mas ansias, demostrando me lo buena que es para el sexo oral.. La puse de pie, le quite el vestidito, lamiendo su cuerpecito, la piel flácida y arrugada era tan exitante, tan provocativa, creo sus arrugas la hacían mas deliciosa, la bese por todo el cuerpo, no traía ni brassiere ni pantaletas, ella riendo me dijo que ya sabia lo que haríamos así que no veía razón para ponerse ropita interior..pues yo detodosmodos se la quitaría, acaricie su delicada panochita, que estaba recien y completamente afeitada, yo ya sabia que ella de toda la vida se rasuraba el pubis, no le gustaba el vello, me lo había dicho alguna vez y me agradeció al verme igual afeitado, pues le incomoda mucho el vello púbico en sus parejas, al saber que iba a verla..lo recordé y como imagine que doña Rosa deseaba sexo por eso me llamaba, me rasure antes de verla.
Se sentía lista su vagina, la bese y olí, olía a ella, a su perfume..pero igual tenia un aroma fuerte, penetrante, quizá por la edad, no era desagradable..olía fuerte..pero que rico me supo su olor de mujer vieja, así que engolosinado empeze a darle lengua a esos labios delgados, delicados y sabrosos, hincado frente a ella lamia esa vagina que Rosa amablemente abría con las uñas, separándola para que mi lengua recorriera su vulva ya mojadita, yo lamia labios vaginales y vulva por igual, le mame la panocha a mi ex-suegra con una sensacion de placer y orgullo por estar con ella, me sentía agradecido con ella,
Le sobaba las nalgas, apretandoselas, sobandoselas, manoseando la a placer, aguadas, flácidas pero deliciosas aunque pequeñas, ella tiene un cuerpecito delicado y menudito, así desnuda y solo calzando las altísimas zapatillas se veía bien sabrosa doña Rosita, le mordí las nalgas y ella complaciente con esas uñas tan provocativas se abrió de nalgas para mostrarme y dejarme olerle el ano, un precioso fundillito, arrugado, Prieto, obscuro, bonito, ella gemía delicioso al sentir mi nariz clavarse en su ano, al sentir mi lengua hundiendose afanosa lo mas dentro que podía de su ano, le pregunte si le gustaba por atrás, que si le gustaba que le dieran por el ano, ella me acariciaba el cabello empujandome entre sus nalgas y sonrió de un modo tan lindo que sentí que me enamoraba de ella, dijo que si, que le gustaba mucho, que disfrutaba enormemente ser penetrada por su ano, pero que hacia ya muchos años que no lo hacia, que no tenia sexo con nadie y que yo podría hacerle lo que quisiera, lo que se me antojara..pues ella era mía, que rico se oyó eso y enardecido mame con mas ganas ese rico ano, seguro de que lo disfrutaría también..
No llegamos a su cama, ahí mismo en su sala..en el sofá nos revolcamos, acomodados en un rico 69 ambos nos comíamos, la panocha de Rosa era de pronto la cosita mas rica que me había comido y la disfrutaba mucho, ella a su vez mamaba ansiosa mi verga, ambos nos disfrutábamos realmente..lo disfrutábamos mucho verdaderamente, quizá por ya conocernos, por el parentesco que tuvimos..no lo se, pero era tan exitante ese momento.
Ella me urgió a penetrarla, a metérsela, la nececitaba con urgencia, con desesperación, su vocecita provocativa y sumisa me pedía que se la metiera ya, la sujete de los tobillos y le abrí y alze las piernas delgadas y esbeltas lo mas que ella aguanto, su raja se abrió de un modo tan hermoso, era pequeña, delicada, parecía vagina de adolescente, me había puesto condón, pero ella suplicante me rogó que no lo usara, que no usara condón con ella, que era una mujer sana, limpia, decente y que deseaba sentirme al natural, que desde la vez que ebrios habíamos cogido y que no recordaba como había sido, siempre había deseado repetir la experiencia pero en su juicio, pues yo siempre le guste como hombre, pero ser su yerno la detenía para decírmelo.. Sus palabras eran musica para mis oídos, realmente la señora sabia como halagar a un hombre, así que me quite el condón, con la misma saliva de doña Rosaura moje la cabeza, sujetaba sus tobillos y ella misma con sus manitas, con esos deditos arrugados y provocativos sujetándome de la verga la coloco entre sus labios, la coloco en la húmeda y caliente entrada de su raja, en esa rica y bonita gruta que se abría para recibir la hinchada cabeza, le confesé de igual modo que ella siempre se me antojo, que su apariencia, su modo de arreglarse, su manera de ser conmigo fue algo que siempre provoco que yo la deseara como mujer, que se antojara como nadie y que fantaseara con ella toda mi vida..y era verdad, no le mentía en eso, mi SUEGRITA siempre se me antojo, pero a pesar de que ya la había disfrutado sexualmente, su actitud de que no había pasado nada me detuvo para repetir la experiencia, eso le decía mientras se la iba empujando, mientras veía como mi tranca desaparecía entre sus delicados labios y la escuchaba gemir complacida y veía sus gestos de placer al sentirse invadida, para mi sorpresa note como ella estaba apretadita, estrecha, me oprimía de un modo tan delicioso la verga se le deslizaba con algo de dificultad, le entraba forzada y eso provocaba que ella se quejara delicioso, que arqueara el cuerpo y se aferrara a mi, clavando sus uñas en mis brazos, abría la boquita quejándose maravilloso, pujando y gimiendo..
Se trago mi verga, empeze a bombearla sin parar, cada vez mas rápido y duro, a ella le gustaba que se la metida así, chocar contra ese cuerpo acabado era lo mas delicioso.

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